LOS MOMENTOS DE PATIO Y LA MEJORA DE LAS HABILIDADES SOCIALES EN EL TEA

Dentro de las dificultades que pueden presentar los alumnos con Trastorno del espectro Autista (en adelante TEA), se encuentra el déficit en las relaciones sociales y la inflexibilidad cognitiva. Aspectos del tipo en qué momento hablar, con quien y de qué manera, guardar turno de palabra, no centrarse en un solo tema de conversación… se tornan dificultosos en muchas ocasiones.

Es fácil comprender que estos contextos sociales son especialmente relevantes en los momentos de patio durante la jornada escolar, de modo que el que debería ser un espacio de ocio y relajación, se convierte en el momento de más tensión para estos alumnos, dado lo complejo que resulta para ellos la comprensión de las interacciones sociales, la alta desestructuración que presenta el recreo y el alto nivel de estimulación (especialmente visual y auditiva pero también del resto de sentidos) que lo caracteriza.

El enfrentamiento diario a estas situaciones incomprensibles puede derivar en conductas muy poco funcionales en los alumnos con TEA, dependiendo del grado de afectación, en comportamientos hacia otros iguales más o menos sutiles, pero de la misma manera poco ajustados socialmente. Así, las situaciones que puede provocar este déficit son muy variadas, pudiendo presentarse desde crisis de pánico o conductas de rechazo/huida, a un mal entendimiento de las bromas que puede acabar en discusiones y malentendidos. En cualquier caso, es obvio que su grado de inclusión es mermado.

En la guía desarrollada por Autismo Sevilla se menciona muy acertadamente que evidencia científica contrastada, la cuál demuestra cómo las intervenciones que se orientan a capacitar a los iguales y al entorno escolar (compañeros y maestros) de un alumno con TEA, tienen un mayor impacto en cuanto al desarrollo de las habilidades sociales que las intervenciones individualizadas del alumno con un profesional especializado (Kasari y cols. 2012).

Por todo esto que venimos apuntando, creemos que está más que justificada la necesidad de una intervención en los recreos con el objetivo de mejorar las habilidades sociales de los alumnos con TEA, teniendo en cuenta la edad y el contexto de cada centro educativo. En las etapas de Educación infantil y primaria estará principalmente centrada en las habilidades de juego, mientras que en la Educación Secundaria estará más centrada en las habilidades conversacionales, con todo el entramado emocional y mentalista que ello implica.

Por otro lado, al programar esta intervención es clave tener en cuenta las particularidades de cada alumno con TEA, pues existe mucha variabilidad. Pueden ser mas o menos dependientes, autosuficientes, conscientes de sus dificultades, y presentar o no otras dificultades asociales tales como irritabilidad, hiperactividad, pérdida de lenguaje, bajo nivel intelectual, estrés o Ansiedad, depresión, TOC …

Esta intervención alejaría la soledad de los alumnos con TEA en estos momentos de recreo, y favorecería que pudieran participar de forma agradable y efectiva en otras interacciones con iguales. Esto tendría una retroalimentación positiva, pues permitiría que sus iguales pudieran conocerles mejor, comprender su forma de razonamiento, y llegar a brindarle los apoyos que necesitan, algo que influye enormemente en el bienestar emocional.

Es necesario tener en cuenta que los intereses de los alumnos con TEA pueden estar muy alejados de los de su grupo de referencia. Por supuesto, siempre habrá que respetar sus preferencias e intereses, pero sin dejar de animarles a probar cosas nuevas, salir del círculo de comodidad, recordándole al mismo tiempo los beneficios que puede tener este esfuerzo a la hora de interaccionar con otros iguales y hacer amigos.

Frecuentemente nos encontraremos también con que el alumno no desea establecer relaciones ni interaccionar con ningún compañero. En muchas ocasiones, esta baja motivación está provocada por la frustración que han podido sentir en intentos previos en los que han fracasado o han percibido rechazo por sus compañeros, que ha terminado por llevarles a abandonar esos intentos por acercarse a sus iguales.

Otra idea fundamental que debemos resaltar es la necesidad de tener claro cuales son nuestros objetivos. Como educadores, debemos preguntarnos ¿Qué pretendemos conseguir con una intervención en habilidades sociales en los momentos de patio? Más allá del contexto educativo o escolar, nuestra última intención debe ser que estos alumnos se integren en la sociedad. En otras palabras, nuestra función como educadores será exitosa si conseguimos que estos alumnos logren participar de manera activa y equitativa, logrando relaciones significativas con sus iguales que vayan más allá del contexto escolar, y no se queden en simples interacciones puntuales que no se extienden más allá del contexto educativo o de la realización de alguna actividad concreta y dirigida.

Es un objetivo ambicioso, pero sin duda es el que da sentido a nuestra función educadora. Hay que tener en cuenta que no basta con nuestro apoyo o dirección en los recreos. Es un objetivo que debe implicar a toda la comunidad educativa. Tal como se apunta en la Guía Aprendo en el Recreo (Autismo Sevilla), deben participar:

  • El centro educativo / claustro de profesores: pues debe estar contemplado en el Plan de Centro.
  • El grupo-clase: desarrollando acciones tutoriales que favorezcan el respeto y la aceptación de todas las diversidades funcionales
  • Los alumnos con TEA a los que deberemos ofrecer los apoyos concretos e individualizados que necesiten para mejorar su participación en el contexto escolar y así su inclusión en el centro.

Por último, es necesario implicar a las familias todo lo posible, pues representan nuestra extensión fuera del centro, y depende de su acción el alcance que tengamos.

 

 

Bibliografía

CG Junco, G Lagar (2018). Patios y Parques Dinámicos. Programa y herramienta de inclusión para personas con TEA. Congreso Internacional de Educación y Aprendizaje. París, France.

Ruiz Bustos, S; Muñoz Torres, M. (2017) ¡Yo también juego! ¿TEApuntas?. Asociación Autismo Córdoba

Nielfa, N. (2016). Aprendo en el Recreo. Autismo Sevilla.

 

Milagrosa Carillo Fuertes

Maestra – Pedagogía Terapéutica

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