Los déficits de las habilidades sociales impactan en la aceptación social de las personas con TEA, ya que estos déficits afectan a la apreciación de las intenciones del otro, les resulta complejo hacer amistades y situarse en el lugar de la otra persona. También tienen dificultad para entender los pensamientos y sentimientos de los demás (por ejemplo se les dificultan las conversaciones en las app cómo whatsapp, ya que no infieren lo que pueden sentir o sentir con lo que se dice ahí, o los doble sentidos de la conversación). Otro de los déficit en lo que se refiera a las habilidades sociales es que en muchas ocasiones pueden malinterpretar lo que implica un contacto afectivo.
Peter Vermeulen, divulgador e investigador sobre los TEA, habla sobre la “ceguera del contexto” es decir sobre una reducida habilidad para utilizar el contexto espontáneamente y a esos estímulos poder darles significado, sobre todo aquellos que son más abstractos o ambiguos. En esta ceguera influyen la comunicación, aceptación de normas, en las emociones y relaciones.
Los distintos niveles de esta ceguera del contexto se basan en la teoría del procesamiento, en cómo hacemos predicciones, procesamos los que va a ocurrir. Ese procesamiento es distinto en cada persona con TEA. La ceguera al contexto proporciona aprendizaje diferente, ya que cada experiencia es diferente. Las personas con TEA suelen tener una única vía de aprendizaje, ya que tienen un pensamiento muy literal.
Cuando las personas con TEA establecen conexiones fijas hay que tener cuidado para que la intervención es estos procesos no sea desfavorable para ellos. No debemos enseñar el todo o nada (por ejemplo: el semáforo, normalmente cruzando y se pone en rojo, seguir hasta la otra acera, no pararse en medio de la carretera, aunque el rojo “signifique” no cruzar). Hay que enseñar flexibilidad en las acciones, no enseñar una vía única, ya que esto no es real, hay muchas vías por ejemplo en saludos, afectos, en tramos de juegos, en mentir o no mentir…en casa todo lo que se hace.
Tenemos que tener mucho cuidado con los significados que transmitimos y con la moralidad social que le damos. En este punto nos preguntamos…¿se puede enseñar sensibilidad al contexto? No…pero si sobre los diferentes significados a lo que perciben las personas con TEA y ayudarles a encontrar significado. Se puede trabajar comprender mejor el contexto y actuar como consecuencia. Debemos enseñar hacer las cosas en el contexto y así obtener ese refuerzo social y una consecuencia positiva. Enseñar alternativas.
En este punto, veremos una clasificación de las habilidades sociales basadas en el tipo de interacción:
– Habilidades sociales básicas de interacción social: cómo son saludar, reír, sonreír, presentarse,
pedir favores…
– Habilidades sociales para hacer amigos: la iniciación, unirse a juegos, etc.
– Habilidades sociales conversacionales: cómo serían el iniciar, mantener, unirse a la conversación.
– Habilidades sociales relacionadas con sentimientos, emociones y opiniones: autoafirmaciones positivas, expresar una emoción propia, comprender las emociones del otro, defender sus opciones, etc
– Habilidades sociales sobre la solución de problemas interpersonales: cómo son las habilidades cognitivas la flexibilidad de pensamiento.
– Habilidades sociales para relacionarse con adultos: cómo sería la cortesía.
Con ayuda de esta clasificación se diseñarían objetivos de intervención teniendo en cuenta que las habilidades sociales a enseñar fueran funcionales y prácticas para un contexto determinado.
Deberíamos tratar de forma individual las situaciones que hayan sido conflicto (por ejemplo: interpretar conversaciones de whatsapp), trabajar en el contexto los sentimientos y emociones. Hacer que se ponga en el lugar del otro. Separar intención de efecto, explicar las consecuencias, enseñar qué poder hacer la próxima que ocurra. En estas intervenciones no sirven los juicios de valor por parte de las personas que le brindamos ayuda.
Dentro de los programas dedicados a las habilidades sociales, se encuentra el programa PEERS donde se trabajan ciertos objetivos para integra en la vida de las personas con TEA. El programa consta de 14 semanas y se enfoca en la enseñanza de habilidades de forma directa, en vídeo o en role playing.
Los temas en los que se basa el program son:
– Cómo ser un buen anfitrión.
– Comunicación en redes sociales.
– Elección de amigos.
– Iniciar, mantener y terminar conversaciones.
– La reputación, las normas y el cotilleo.
– Manejo de burlas y comentarios embarazosas.
– Herramientas frente el bullying y el ciberacoso.
En conclusión, debemos partir del contexto donde se desarrolle la persona con TEA para poder intervenir adecuadamente en cada una de las habilidades sociales que se planteen en su vida diaria, sin olvidarnos de ayudar a la flexibilidad en el contexto, ya que el día a día tiene matices diferentes los cuales tendríamos que adaptarnos a ellos.
El día 2 de septiembre comienza el curso de «Habilidades Sociales en niños con TEA» a cargo de María José Garrido, si deseas mas información clika en el banner que está a continuación.



