La coexistencia de Trastorno del Espectro Autista (TEA) y Altas Capacidades Intelectuales (ACI), conocida como doble excepcionalidad (2e), constituye un perfil del neurodesarrollo especialmente complejo y aún insuficientemente investigado, particularmente en población femenina. Estudios actuales señalan que muchas niñas con doble excepcionalidad permanecen sin ser diagnósticas adecuadamente o reciben diagnósticos tardíos, debido a fenómenos de camuflaje social, perfiles cognitivos heterogéneos y sesgos en los procesos de evaluación. El presente artículo revisa hallazgos actuales sobre evaluación, características cognitivas y retos educativos y adaptabilidad psicosocial. Se concluye destacando la necesidad de evaluaciones multidimensionales y de intervenciones educativas y clínicas integradas.
Palabras clave: doble excepcionalidad; autismo femenino; altas capacidades; camuflaje social.
Introducción
La doble excepcionalidad hace un llamado a la necesidad de estudiar la complejidad del fenómeno ya que existe una interacción dinámica e integrada entre el alto potencial y los desafíos, en este caso, que presentan las personas con TEA (Rizzo et al., 2025). En personas del sexo femenino, esta complejidad aumenta por la expresión más sutil de los rasgos autistas y a una mayor tendencia al camuflaje social (Hull et al., 2017; Lai et al., 2015).
Algunos estudios exponen que las niñas con TEA y ACI suelen ser interpretadas como alumnas superdotadas con dificultades emocionales o como niñas socialmente competentes cuyas capacidades invisibilizan el trastorno (Paricio del Castillo & Palanca Maresca, 2022).
Retos que se encuentran en el proceso de evaluación de las altas capacidades en niñas con TEA
La escuela es, sin duda, uno de los entornos más importantes en la detección temprana. Algunos de los indicadores relevantes incluyen rendimiento desigual, fatiga escolar, perfeccionismo extremo, intereses absorbentes, retraimiento y crisis emocionales tras la jornada (Acedo Heredia, 2025). Cuando estos indicadores son observados, se empieza el procedimiento en el que los niños pasan a ser diagnosticados, y es en este proceso en el que debemos de considerar a la doble excepcionalidad también. Sería beneficioso tener una mirada global desde el inicio de este procedimiento.
El diagnóstico de la doble excepcionalidad se ve comprometida ya que en numerosos casos, la superdotación es identificada antes que el TEA, lo que retrasa la comprensión integral del perfil (Paricio del Castillo & Palanca Maresca, 2022). Por este motivo, sería útil integrar en la evaluación pruebas psicométricas, evaluación neuropsicológica, observación ecológica, entrevistas con familia y escuela. Rizzo et al. (2025) recomienda implementar protocolos de cribado flexibles, formación docente en doble excepcionalidad y coordinación entre orientación, profesorado y familia.
Recientemente, el desarrollo de estrategias de camuflaje para situaciones sociales han ido ganando relevancia. Estas estrategias pueden incluir ocultar comportamientos asociados con el TEA, emplear técnicas explícitas para parecer socialmente competentes y encontrar tácticas para impedir que otros perciban sus dificultades sociales. Por este motivo, se ha propuesto al camuflaje como explicación del diagnóstico tardío o incompleto en mujeres con TEA (Hull, L et al., 2017).
El enmascaramiento hace que las señales de necesidad muchas veces sean imperceptibles para los educadores o profesionales clínicos. Además, este problema se ve agravado ya que el concepto de doble excepcionalidad sigue estando infrarepresentado en la formación de la docencia y de profesionales que realizan diagnósticos (Rizzo et al., 2025), por lo que sería altamente recomendable destacar este concepto en las universidades.
Otra dificultad observada es que en las mujeres con TEA aumenta la probabilidad de ser erróneamente diagnosticadas, suelen ser diagnosticadas con trastornos de la personalidad u otras afecciones de salud mental (Lai y Baron-Cohen, 2015), lo que las aleja aún más de un diagnóstico oportuno y por lo tanto de ayudas propicias para sus necesidades.
Características cognitivas y rendimiento académico
Aunque aún hay pocos estudios realizados en niñas con TEA y ACI específicamente, se ha llegado a conocer que se encuentra con frecuencia perfiles cognitivos heterogéneos. Presentan aprendizaje precoz , alta curiosidad intelectual y una considerable capacidad para profundizar en áreas de interés y un alto desempeño conceptual, con picos elevados en razonamiento verbal, memoria o pensamiento abstracto, coexistiendo con debilidades en funciones ejecutivas, velocidad de procesamiento, pragmática del lenguaje, dificultades en organización, trabajo cooperativo y autorregulación (Cain et al., 2019; Reis & Gierczyk, 2025).
Acorde con Rizzo et al. (2025), esta desigualdad, debe interpretarse como el “resultado dinámico de interacciones complejas entre el alto potencial, las dificultades específicas, los procesos de autorregulación y los factores contextuales”. Por este motivo es esencial buscar herramientas que tengan en cuenta las características de la doble excepcionalidad, es decir, no sólo las características de ambos diagnósticos, si no también la dinámica y correspondencia que se crea entre ambos.
Burger-Veltmeijer y Minnaert (2023), y Renzulli y Gelbar (2019) expresan que se debe apoyar las áreas de dificultad a la vez que potenciar las fortalezas individuales. El perfil de las mujeres con doble excepcionalidad contribuye a que muchas alumnas no alcancen su potencial real. El perfeccionismo, la rigidez cognitiva y la ansiedad ante el error influyen significativamente en su desempeño (Açar & Gül, 2025). Es por ello que sería oportuno realizar las adaptaciones curriculares teniendo en cuenta las dificultades que presentan y también su potencial para seguir desarrollando sus aptitudes.
Retos para la adaptabilidad psicosocial
A nivel psicosocial, la necesidad de encajar con los demás y establecer conexiones lleva a las personas con TEA a usar el camuflaje, lo que incrementa el riesgo de afectar a largo plazo su salud mental, la autopercepción y el acceso al apoyo (Hull, 2017).
A diferencia de los hombres, las mujeres con TEA pueden lograr un mayor progreso en la capacidad sociocomunicativa compensatoria (Lai, M., 2011), sin embargo suelen experimentar aislamiento, acoso escolar, agotamiento psicológico y síntomas de ansiedad, este último aumenta conforme aumenta su edad y en aquellas que presentan un coeficiente intelectual más alto (Lai et al., 2015; Rizzo, 2025).
Si bien las mujeres con doble excepcionalidad podrían tener capacidad suficiente para lograr una adaptación psicosocial, esto en consecuencia les podría generar dificultades en otras áreas.
En conclusión, la interacción entre las altas capacidades intelectuales y los rasgos autistas trae consigo nuevos desafíos en la detección temprana de la doble excepcionalidad, en el área educativa y salud mental. La nueva evidencia expone que las niñas con altas capacidades intelectuales y trastorno del espectro autista, representan un perfil complejo por su naturaleza heterogénea y frecuentemente invisible en la actualidad, por lo que existe la necesidad de realizar evaluaciones integrales y prácticas educativas adaptas a sus necesidades específicas.
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Referencias
Açar, D., & Gül, M. D. (2025). Academic and socio-emotional experiences of a twice- exceptional student. Behavioural Sciences, 15(10), 1349. https://doi.org/10.3390/bs15101349
Acedo Heredia, C. (2025). La doble excepcionalidad: altas capacidades intelectuales (ACI) y trastorno del espectro autista (TEA). Estrategias de intervención y de apoyo escolar [Trabajo Fin de Grado, Universitat de les Illes Balears].
Burger-Veltmeijer, A., & Minnaert, A. (2023). Needs-Based Assessment of Twice- Exceptional Gifted Students: The S&W-Heuristic. Advances in Social Sciences Research Journal, 10(1), 245–263. https://doi.org/10.14738/assrj.101.13830
Cain, M. K., Kaboski, J. R., & Gilger, J. W. (2019). Profiles and academic trajectories of cognitively gifted children with autism spectrum disorder. Autism, 23(7), 1663-1674. https://doi.org/10.1177/1362361318804019 (Original work published 2019)
Hull, L., Petrides, K. V., Allison, C., Smith, P., Baron-Cohen, S., Lai, M. C., & Mandy, W. (2017). «Putting on My Best Normal»: Social Camouflaging in Adults with Autism Spectrum Conditions. Journal of autism and developmental disorders, 47(8), 2519–2534. https://doi.org/10.1007/s10803-017-3166-5
Lai, M. C., Lombardo, M. V., Auyeung, B., Chakrabarti, B., & Baron-Cohen, S. (2015). Sex/gender differences and autism: Setting the scene for future research. Journal of the American Academy of Child & Adolescent Psychiatry, 54(1), 11– 24. https://doi.org/10.1016/j.jaac.2014.10.003
Lai, M. C., Lombardo, M. V., Pasco, G., Ruigrok, A. , Wheelwright, S., Sadek, S., Chakrabarti, B., Consortium, MRC AIMS., Baron-Cohen, S. (2011). A Behavioral Comparison of Male and Female Adults with High Functioning Autism Spectrum Conditions. 13;6(6):e20835. doi: 10.1371/journal.pone.0020835
Paricio del Castillo, R., & Palanca Maresca, M. (2022). Trastorno del espectro autista en menores con superdotación intelectual: descripción de un diagnóstico complejo. Psiquiatría Biológica, 29(2), 1–8. https://doi.org/10.1016/j.psiq.2022.03.004
Reis, M., & Gierczyk, M. (2025). A systematic review of the research on gifted individuals with autism spectrum disorder. International Journal of Pedagogy, Innovation and New Technologies, 12(2), 2–15.
Renzulli, S. J., & Gelbar, N. (2020). Leadership Roles for School Counselors in Identifying and Supporting Twice-Exceptional (2E) Students. Professional School
Counseling, 23(1). https://doi.org/10.1177/2156759X20940636 (Original work published 2019)
Rizzo L. Pinnelli S and Minnaert A (2025) Twice-exceptional students: a systematic review to outline the distinctive characteristics through a miltidimensinoal lens. Front. Educ. 10:1696805. doi: 10.3389/feduc.2025.1696805



