El juego ocupa un lugar central en el desarrollo infantil. A través de él, los niños y niñas exploran el mundo, construyen significado, desarrollan habilidades cognitivas, comunicativas, sociales y emocionales, y expresan su identidad. Sin embargo, cuando hablamos de infancia autista, el juego sigue siendo con demasiada frecuencia interpretado desde parámetros normativos que no siempre permiten comprender qué está ocurriendo realmente ni cómo acompañarlo de forma respetuosa y eficaz.
El curso “Juego en autismo. Entender, respetar y crear oportunidades” que impartiremos el día 7 Febrero de 2026 a cargo de Celia Roldán, nace con el objetivo de ofrecer a una mirada actualizada, profunda y práctica sobre el juego en el autismo, alejándose de modelos deficitarios y conductistas, y acercándose a un enfoque neuroafirmativo, centrado en la comprensión del procesamiento divergente y en la validación de la individualidad de cada niño y niña.
Comprender qué subyace al juego del niño autista.
Uno de los principales retos en la intervención es interpretar correctamente el juego que los niños y niñas autistas desarrollan de forma natural. Muchas veces se describe como “poco funcional”, “repetitivo” o “limitado”, cuando en realidad responde a una forma distinta de procesar la información sensorial, cognitiva y social.
A través de esta formación, el alumnado aprenderá qué hay detrás de estas propuestas de juego, qué necesidades están cubriendo y qué funciones cumplen para el niño. Comprender el juego no normativo como una expresión legítima y valiosa es el primer paso para poder acompañarlo sin invadirlo ni transformarlo en una tarea dirigida exclusivamente por el adulto.
El curso comienza con una actualización sobre el autismo, alineada con los modelos actuales basados en la neurodiversidad, que permite contextualizar el juego dentro del funcionamiento global del niño autista y desmontar mitos todavía presentes en la práctica clínica y educativa.
Etapas, tipos de juego y desafíos específicos.
Conocer las etapas y tipos de juego sigue siendo relevante, siempre que se utilicen como una guía flexible y no como una escala rígida de adquisición. En el caso del autismo, el desarrollo del juego no siempre sigue una secuencia típica, y esto no implica ausencia de juego ni de aprendizaje.
El curso profundiza en los desafíos que plantea el procesamiento divergente a la hora de explorar el entorno, generar ideas, compartir el juego con iguales o llevar una propuesta a la acción. Dificultades en la planificación motora, la flexibilidad cognitiva, la integración sensorial o la comunicación pueden impactar directamente en cómo se inicia, se mantiene o se transforma el juego.
Desde esta comprensión, las profesionales podrán diferenciar entre falta de interés, barreras del entorno o dificultades en la accesibilidad del juego, evitando interpretaciones erróneas que conduzcan a intervenciones poco ajustadas.
Preferencias, motivaciones y observación clínica.
Uno de los ejes fundamentales del curso es el análisis de las preferencias del niño autista en su juego. El interés profundo por determinados objetos, temáticas o acciones no es un obstáculo, sino una puerta de entrada privilegiada para la relación, la comunicación y el aprendizaje.
Aprender a observar el juego con una mirada clínica afinada permite valorar aspectos clave como la regulación emocional, la comunicación espontánea, la iniciativa, la flexibilidad, la capacidad simbólica o la interacción, sin necesidad de interrumpir o dirigir constantemente la actividad.
El curso ofrece herramientas para realizar observaciones significativas, que ayuden a orientar la intervención y a tomar decisiones ajustadas, tanto en contextos terapéuticos como educativos.
Juego como vehículo y como objetivo de intervención.
Uno de los aspectos más relevantes de esta formación es la diferenciación entre el juego como vehículo de intervención y el juego como objetivo en sí mismo. Utilizar el juego únicamente como un medio para trabajar otros aprendizajes puede vaciarlo de sentido y convertirlo en una tarea encubierta.
Desde una perspectiva respetuosa, es fundamental preguntarnos cómo hacemos propuestas de juego, cuándo intervenir, cuándo esperar y cómo validar las iniciativas que parten del propio niño. El curso aborda estrategias para acompañar el juego sin dirigirlo en exceso, favoreciendo la participación, la co-regulación y la construcción compartida.
Ajustes, juguetes y creación de oportunidades.
Finalmente, la formación profundiza en el análisis del juego y de los juguetes, entendiendo que muchas de las dificultades no están en el niño, sino en cómo se presenta el material, en el entorno o en la forma de comunicarnos.
A través de ajustes en el entorno, la comunicación, los juguetes y su presentación, es posible crear oportunidades reales de participación. El curso ofrece criterios prácticos para seleccionar, adaptar o incluso crear juguetes que respeten la individualidad del niño y potencien su iniciativa.
En conclusión, “Juego en autismo. Entender, respetar y crear oportunidades” es una propuesta formativa diseñada para profesionales que desean acompañar desde el respeto, la comprensión y la evidencia actual, integrando el juego como un espacio de encuentro, validación y crecimiento. Una invitación a mirar el juego del niño autista no como algo que hay que corregir, sino como algo que merece ser entendido.



