AUTORES:
Jose Sierra Vázquez*; Cristina Tierra Burguillo (Asociación Tajibo, Neurolinkia, psicóloga); Pilar Diaz Olmedo*
CAIT Osuna, psicólogo*
El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) y el Trastorno del Espectro Autista (TEA), están ubicados en el Manual Diagnóstico DSM-5, dentro de los trastornos del neurodesarrollo, con inicio en la infancia, antes de los 12 de años de edad en el TDAH y en la primera infancia en el TEA.
El TDAH se define por síntomas de inatención e hiperactividad/impulsividad y el TEA se caracteriza por alteraciones en la interacción, comunicación y comportamiento repetitivo, restrictivo y estereotipado (1). Se han publicado estudios que han estimado la prevalencia de niños con TDAH con síntomas significativos de TEA sin llegar a tener los criterios diagnósticos en un 30-65% y niños con TEA que manifiestan síntomas de TDAH en un 22-83% como comorbilidad (2). Tabla 1
Existe solapamiento genético, estructurales y síntomas comunes entre TDAH y TEA; por lo que algunos autores sugieren un espectro común entre ambos trastornos (3).
Los niños consiguen la comunicación e interacción social de forma adecuada sólo si adquieren habilidades normativas en las distintas dimensiones del lenguaje, como la forma (fonología y morfosintaxis), contenido (semántica) y uso social (pragmática).
En el TDAH suele existir retraso en la adquisición del lenguaje y trastornos del lenguaje tanto expresivo como comprensivo (4). Puede presentar síntomas relacionados con el lenguaje y la comunicación, como contestaciones impulsivas e inadecuadas, dificultad para mantener el turno de las conversaciones, un habla excesiva, que son signos de hiperactividad e impulsividad; y como síntomas de inatención, aparentemente no escuchan, la mirada es impersistente con el interlocutor y tienen dificultades para seguir instrucciones. Todos estos síntomas son inherentes al propio trastorno y no una condición comórbida que, junto a una escasa tolerancia a la frustración, como perder en juegos grupales, hacen que puedan tener problemas en la interacción social, como rechazo y aislamiento.
El TEA presenta retraso en la adquisición del lenguaje, con más frecuencia que en el TDAH, y trastorno de comunicación social (5), de manera persistente, que se caracteriza por la presencia de dificultades en el uso social de la comunicación verbal y no verbal, centrado en las dificultades de la dimensión pragmática, aunque pueden tener también déficit en la semántica. La expresión lingüística presenta frecuentes ecolalias, inversión pronominal, producción de preguntas reiterativas, utilización estereotipada del lenguaje que, junto con un habla de ritmo, volumen y tono característico, hace que el lenguaje tenga un aspecto idiosincrásico y poco creativo. La comprensión lingüística se caracteriza por inflexibilidad y literalidad (lenguaje con poco sentido figurado y sin englobarlo dentro del contexto en el que se utiliza).
La comunicación preverbal y no verbal es normal en el TDAH, en cambio en el TEA presenta graves alteraciones en la mirada, gestos, expresiones emocionales dirigidas socialmente, ausencia o limitado uso de actos para compartir y, sobre todo, falta de coordinación en la comunicación verbal y no verbal (mirada-gestos-vocalizaciones-expresión emocional).
Todos estos déficits afectan al área social, los niños con TEA tienen menor interés y atención a estímulos sociales, reciprocidad social alterada y menor disposición por compartir foco de atención conjunta, intereses, estados emocionales, opiniones o creencias.
Los niños con TDAH, sobre todo adolescentes, pueden tener ciertos intereses especiales sobre una temática específica, la cual presenta similitud con los intereses restringidos de los TEA; se diferencia de estos que suelen ser de menor duración y varían en el tiempo (6), no interfieren en otras actividades y experiencia social y lo pueden utilizar para comunicarse con los demás para intercambiar y profundizar en el tema.
Esta hiperfijación en intereses especiales, en la que los niños con TDAH profundizan a partir de motivaciones intrínsecas, hacen que sean capaces de pasar horas concentrados en una sola tarea (hiperfoco en una temática específica), inhibiendo los estímulos distractores del entrono (7).
Las estereotipias motoras se han objetivado en el TDAH en un 30%, en el TEA es mucho más frecuente (30-98%) (8), las estereotipias de movimientos intenso de imagen mentales (intense imagery movements) (9), pueden aparecer en ambos trastornos.
La función ejecutiva es el conjunto de capacidades cognitivas que permite establecer, mantener, supervisar, corregir y alcanzar un plan de acción dirigido a una meta. Estas funciones incluyen procesos de atención, planificación, flexibilidad cognitiva, control inhibitorio y memoria de trabajo. La disfunción ejecutiva (10) puede estar presente en el TDAH y en el TEA. En el TDAH presentan problemas fundamentalmente en la atención y memoria de trabajo, y en el TEA dificultades en la planificación y mayor rigidez cognitiva.
Bibliografía
- Fernando Mulas, Patricia Roca “Concordancia entre los trastornos del espectro del autismo y el trastorno por déficit de atención/hiperactividad”. Revista de neurología; 66 (supl 1): 591-596. 2018.
- Antonio Manuel Llarena “Comorbilidad existente entre TEA y TDAH”. Trabajo Fin de Grado de Logopedia. Facultad de Psicología y Logopedia. Universidad La Laguna. 2021.
- Artigas-Pallarés, J. “Autismo y Trastorno por déficit de atención/hiperactividad; convergencia y divergencia genética”. Revista de neurología. 57 (1), 155-161. 2013
- Laura Gimeno “Desarrollo del lenguaje en niños con TDAH. Una propuesta de investigación”. Trabaja Fin de Máster. Facultad de Ciencias Humanas y de Educación. Universidad de Zaragoza. 2017.
- María Gortázar Díaz. “Trastornos de la Comunicación”. Autismo Sevilla. 2021.
- Huang, A. “A snapshot into ADHD. The impact of hyperfixations and hyperfocus from adolescnce to adulthood”. Jounal of Student Research, 11(3). 2022
- Hupfeld, K.E, Abagis. T y Shah “Living in the zone: Hyperfocus in adult ADHA. ADHA attention déficit and hyperactivity disorders”. Atten déficit hiperactDisord. 11(2), 191-208. 2018
- María Gema Hurtado “Las estereotipias motoras en autismo y su relación con la alteración del procesamiento sensorial y la disregulación emocional”. Tesis doctoral. Departamento de Psiquiatría. Universidad Autónoma de Barcelona. 2023.
- Robinson S, Woods M, Cardona F, Hedderly T. Intense Imagery Movements (IIM): More to motor stereotypies than meets the eye. Eur J Paediatr Neurol. 2016 Jan;20(1):61-8. doi: 10.1016/j.ejpn.2015.10.006. Epub 2015 Oct 21. PMID: 26561043.
- Ana Miranda- Casas, Baixauli-Fortea, Colomer-Díaz C, Roselló Miranda “Autismo y trastorno por déficit de atención e hiperactividad. Convergencia y divergencias en el funcionamiento ejecutivo y la teoría de la mente”. Revista de neurología; 57 (supl 1):167-184. 2013



