1. Fortalezas e Intereses. Todos los estudiantes tienen fortalezas e intereses que pueden hacerse funcionales para ellos. Por ejemplo, si un estudiante está muy apegado al color rojo, las partes más importantes de sus trabajos pueden marcarse en rojo. A los estudiantes que prestan mucha atención a los detalles visuales, les enseñamos destrezas de clasificación y emparejamiento que pueden ser utilizadas en situaciones de empleo en la vida real. No podemos confiar que la compulsión de un estudiante por completar las tareas en una secuencia establecida le enseñe el uso de las listas de chequeo para una variedad de trabajos, tales como higiene personal, labores domésticas, destrezas vocacionales, y hasta destrezas para uso del tiempo libre. Aunque no podemos cambiar el autismo, posemos usarlo como un contexto para ayudar al estudiante a adquirir las destrezas que nuestra cultura requiere.

2. Evaluación cuidadosa y constante. Todos los estudiantes tienen el potencial para desarrollar mejores destrezas. Desde el grado severo, no verbal, con problemas de higiene y conducta, hasta la persona de alto funcionamiento que puede leer, escribir y pasar tiempo solo en la comunidad, todos los estudiantes con TEA tienen dificultades en ciertas destrezas, y todos tienen potencial para el progreso. En el Programa TEACCH, comienza el proceso diseñando un programa educativo tras observar la aproximación del niño a una variedad de materiales, instrucciones y actividades, presentadas en modalidades diferentes con diferentes cantidades de estructura. Prestamos atención particular a las áreas de comunicación, auto-ayuda, destrezas vocacionales, y destrezas de recreación/uso del tiempo libre. Las necesidades se ordenan por orden de prioridad, y luego se establecen los objetivos en cada área.

3. Asistencia para Comprender Significados. Todos los estudiantes con TEA tienen limitaciones en su capacidad para entender el significado de sus experiencias. Como se ha comentado antes, la dificultad en la comprensión de los significados es central en el autismo. Jamás podemos suponer que nuestros estudiantes comprenden: porqué les pedimos que hagan ciertas cosas; cómo se relacionan las destrezas y las conductas que les enseñamos; o incluso qué, específicamente, les estamos pidiendo. Los estudiantes con TEA con mayor CI, a menudo se sienten confundidos o inseguros acerca de las expectativas y de las costumbres en nuestra cultura. Los maestros no deben perder de vista la necesidad constante del estudiante de un guía que sienta empatía y que les ayude con nuestro ambiente tan confuso y difícil de interpretar.

4. Incumplimiento Resultante por Falta de Comprensión. La mayoría de las conductas que exhiben los estudiantes se deben a su dificultad cognitiva para comprender qué se espera de ellos. Es extremadamente raro que un estudiante con TEA sea deliberadamente desafiante o provocador. Desdichadamente, algunos observadores interpretan sus conductas de esta manera, particularmente cuando el estudiante con TEA les mira directamente y luego hace lo opuesto a lo que se le ha pedido, o hace lo que está prohibido. En otros estudiantes, podríamos suponer correctamente que tal conducta se ejecuta para expresar rabia, o para afirmar la independencia del estudiante.

Estas explicaciones son raramente las apropiadas para tales conductas cuando se trata de alumnos con TEA; no obstante, es mucho más probable que el estudiante no comprenda las palabras utilizadas, la expresión facial y el lenguaje corporal del hablante, o las expectativas sociales de la situación. El estudiante podría estar movido por fuertes impulsos de actuar sin tomar en cuenta las reglas o las consecuencias, o podría estar nervioso o abrumado por la estimulación sensorial dentro del aula. Las reglas pueden ser demasiado abstractas o demasiado vagas. El incumplimiento es raramente un concepto útil en el autismo.

5. Colaboración de los Padres. La planificación educativa debe ser sensible al ambiente al cual va a ir el estudiante cuando regrese a casa en la noche, y donde vivirá como un adulto. Es importante incorporar los deseos y el estilo de vida de la familia del alumno al programa educativo. Si los padres quieren o necesitan que el estudiante tome su cena con la familia o que ocupe su tiempo libre de manera productiva, intentamos de la mejor manera posible enseñarle estas destrezas.