El Trastorno Específico del Lenguaje o TEL es un trastorno del lenguaje donde se produce un retraso en la adquisición del mismo en niños que no tienen discapacidad auditiva ni sufren ninguna otra causa de retraso en su desarrollo. La causa es desconocida pero la mayoría de los estudios relacionan su origen con alteraciones genéticas.

Por su parte, el Trastorno del Espectro Autista o TEA se caracteriza por la alteración del comportamiento social, la comunicación y el lenguaje con diferentes grados de afectación y por un repertorio de intereses y actividades restringidos, estereotipados y repetitivos. La causa de este trastorno se basa en múltiples factores, entre ellos los genéticos y ambientales.

A menudo el diagnóstico diferencial entre ambos es, cuanto menos, dificultoso. Las semejanzas en las características del lenguaje y la comunicación entre ambos cuadros son evidentes. De hecho, en la actualidad parece existir un solapamiento entre los perfiles lingüísticos del TEL y del TEA que nos lleva a pensar en la idea de un posible genotipo común y compartido.

De esta forma, en sus primeros años de vida, los niños con Trastorno Específico del Lenguaje y los niños con Trastorno del Espectro Autista, presentan una sintomatología similar en cuanto a las alteraciones del lenguaje y de la comunicación. Por eso, las evaluaciones precoces que suelen darse en torno a los 3 años de edad, deben de ser analizadas con mucha precaución, Porque a edades tan tempranas, los niños con TEL que tienen la vertiente de lenguaje comprensivo afectado pueden tener dificultades en el contacto ocular y su modulación social, ausencia o simpleza de juego simbólico, un escaso desarrollo de habilidades de atención conjunta, y la frustración puede llevarle a presentar estereotipias (comportamientos motores repetitivos, aparentemente sin objetivo: agitar las manos, mecer el cuerpo, golpearse la cabeza…).o inflexibilidad, recordándonos un cuadro TEA de forma errónea.

PECS Nivel 1
Málaga
9 y 10 Marzo
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La confirmación del diagnóstico no debería hacerse antes de los 5 años, y aun así, en muchas ocasiones, dar el paso es poco prudente. En general no se debería hablar en edades tan tempranas más que de “riesgos” o “posibilidades” y no de diagnósticos, y la atención al niño debe centrarse en la intervención psicoeducativa necesaria, más allá del mero etiquetaje. Ocurre frecuentemente que se realiza un primer diagnóstico de TEA cuando son pequeños, y al crecer, se cambie el diagnostico a TEL porque el niño muestra interés en relacionarse con los demás y con su entorno.

El TEL es un trastorno específico, es decir, que afecta a un único ámbito: el lingüístico. En el autismo sin embargo se conjuga la alteración lingüística con la alteración en la relación social, sobre la base de una incapacidad para interpretar el pensamiento del interlocutor. Entonces, de forma muy general, lo que va a diferenciar un TEL de un TEA es la capacidad de socialización y la presencia o ausencia de rituales y estereotipias, sobre todo en casos de niños pequeños con TEL mixto (cuando está afectada la comprensión y la expresión), casos en los cuales aparecen asociadas grandes dificultades de atención al lenguaje que provocan momentos de desconexión, una interacción frágil y breve y problemas de conducta. Sin embargo, aun en estos casos, estos niños suelen utilizar estrategias comunicativas no verbales para compensar sus dificultades, como son la expresión facial, las miradas y gestos de referencia conjunta (como señalar para pedir y para compartir).

Os dejamos de forma resumida las principales diferencias tanto a nivel de interacción social y comportamental como en el ámbito de la comunicación.

Interacción social y comportamiento

• Los niños con TEA no usan gestos convencionales, como saludar con la mano, señalar o negar con la cabeza, mientras que los niños con TEL sí lo hacen.
• Los niños con TEA presentan menos conductas de atención conjunta que los niños con TEL
• Los niños con TEA utilizan menos vocalizaciones para expresar intenciones en etapas tempranas del desarrollo del lenguaje, que niños con TEL.
• Los niños con TEA presentan inflexibilidad comportamental y resistencia al cambio, no así en niños con TEL.
• Los niños con TEA muestran conductas obsesivas y rutinas reiterativas, mientras que no es frecuente en niños con TEL

Comunicación

• Los niños con TEA no compensan la ausencia de lenguaje oral con gestos, y cuando aparece lenguaje expresivo, no suele tener una función comunicativa y pragmática.
• Los niños con TEA presentan menor riqueza comunicativa y pragmática.
• Los niños con TEA presentan menos dificultades en los componentes formales del lenguaje. No obstante, en edades tempranas aparecen mayores dificultades en fonología, léxico y morfosintaxis. En los niños con TEL estas dificultades aparecen a todas las edades en mayor o menor medida.
• Los niños con TEA pueden mostrar ecolalias (repetición involuntaria de palabras o frases) y verborrea (discurso complejo en exceso para expresar una idea)
• En niños con TEA son frecuentes las frases telegráficas en edades mas avanzadas, mientras que en niños con TEL si aparecen es en la primera infancia.

Para saber más:
https://www.mundoasperger.com/2017/02/la-importancia-de-distinguir-un-tea-de.html

https://www.redcenit.com/trastorno-especifico-del-lenguaje-y-autismo/