En el anterior artículo (link) comenzamos a tratar sobre los sistemas aumentativos y alternativos de comunicación (SAAC) en el TEA. Vimos que uno de los principales métodos es el llamado Comunicación Total De Benson Schaeffer, y analizamos sus principales características. En el presente articulo pretendemos continuar profundizando en el citado método, y conocer cual es su procedimiento según el propio autor.

Schaeffer plantea la hipótesis de que: “En los niños no verbales el uso espontáneo de las funciones lingüísticas enseña a ejercitar el desarrollo cognitivo y evidentemente el desarrollo social” (1982b, p.410); por eso, el único requisito que deben cumplir los alumnos en los que se pretenda implementar, es la intención de acción de un acto-conducta con la finalidad del logro de un deseo. Aprovechando esta intención de acción se puede lograr que aparezca la intención comunicativa que hasta entonces el alumno no tenía.
Schaeffer y sus colaboradores aconsejan seguir las ocho directrices:

1. Expresar un deseo.
El punto de partida es detectar algún elemento (objeto, alimento, actividad…) que llame la atención del niño. Una vez detectado, evitamos el acceso directo a ese elemento, para propiciar la realización del signo correspondiente a su acceso.
Por esto, decimos que se apoya en una función básica como es la demanda. Podemos decir que esta elección es acertada por unas razones:
– Es una de las primeras funciones del desarrollo pragmático
– Las consecuencias de la demanda son muy dependientes del medio, y por tanto, fácilmente manipulable.
– Se trata de un programa de aprendizaje sin error, el entrenamiento siempre va seguido de éxito, es decir, recibe siempre un efecto, reforzando así el acto comunicativo.

2. Dar menos énfasis a la imitación.
Un exceso de énfasis en la imitación puede enseñar al niño a imitar, más que a intentar entender y usar el lenguaje. Esto inhibiría la espontaneidad en el lenguaje. A través de moldeamiento enseñamos los signos básicos.

3. Uso de la espera estructurada.
Poco a poco iremos desvaneciendo las ayudas, para que el alumno produzca un signo mas completo por si solo. Usamos espera estructurada para que produzca el signo completo por sí mismo.

4. Fomentar la autocorrección.
Ante un error de producción, no corregir inmediatamente sino dejar que el alumno intente cambiar la expresión. De esta manera alentamos la espontaneidad.

5. Nunca castigar.
El castigo por errores de comunicación condiciona miedo hacia el lenguaje, desorganiza el proceso de los conceptos y de las construcciones lingüísticas complejas y frena el potencial del lenguaje de la persona.

6. Proporcionar información indirecta
De forma que guie la conversación. Por ejemplo, en lugar de preguntar “¿Qué quieres?”, se le puede dar una información indirecta a través de la pregunta: “¿quieres el lápiz?”.

7. Premiar la espontaneidad.

El objetivo principal es la comunicación espontanea, por lo que reforzaremos cada intento de comunicación

8. Enseñar el español signado.

Aunque el programa original se centra en la lengua de signos inglesa, es posible adaptarla fácilmente al castellano.

Como vemos, todas las directrices persiguen alcanzar la espontaneidad en la comunicación. Sus metas son:
– El lenguaje oral espontaneo
– El habla signada espontánea
– El lenguaje de signos espontaneo.

Estas metas son trabajadas a través de unas fases (extraído de https://hablasignada.divertic.org ):

1. La expresión de los deseos (función instrumental y regulatoria):
Empezar con expresiones signadas de un solo signo para pedir objetos, alimentos o actividades deseadas; incluir entrenamiento en la discriminación de los signos; luego ampliar la petición de signo único a formas de peticiones con varios signos (el multisigno) y enseñar los signos de petición general “no”, “ayúdame” y “aseo”

2. Referencia: Enseñar primero descripciones de un solo signo, después descripciones de varios signos, luego la discriminación entre descripciones de referencia y expresión de los deseos y, finalmente, la descripción auto-iniciada. Para reforzar la motivación a utilizar el lenguaje como referencia, o sea para describir en vez de pedir, realizar actividades de juego.

3. Conceptos de personas (funciones interaccional y personal): Enseñar al niño a utilizar su nombre y el de los demás, y etiquetas para acciones y emociones. Desarrollar actividades que susciten temas sociales.

4. Búsqueda de información (función heurística ): Enseñar al alumno a empezar la búsqueda dirigida por el lenguaje del otro, a describir la colocación de objetos que se le pide, a hacer preguntas acerca de la situación de los objetos y a preguntar por el nombre de objetos desconocidos.

5. Abstracción, juego simbólico y conversación:
La gran variedad y complejidad del resto del desarrollo de las funciones lingüísticas hacen imposible su enseñanza directa.

Para saber más:
SCHAEFFER, B.; MUSIL, A. y KOLLINZAS, G. (1980). “Total Communication: A signed speech program for non-verbal children”. Champaing, Illinois: Research Press.
Torres, S. (2001). Sistemas alternativos de comunicación. Manual de comunicación aumentativa y alternativa: sistemas y estrategias. Málaga: Aljibe
P. y Tamarit, J. (1989). Lenguaje y Comunicación. En VV.AA, Intervención educativa en autismo infantil. Madrid: Centro Nacional de Recursos para la Educación Especial. CNSEFundación ONCE.
DICCIONARIO DE SIGNOS PARA ALUMNOS CON NECESIDADES EDUCATIVAS ESPECIALES EN EL ÁREA DE COMUNICACIÓN / LENGUAJE”. Consejería de Educación y Cultura de la Región de Murcia. Murcia 2001