En los últimos años, educadores de todo el mundo hemos llegado al convencimiento de que la idea de un aula compuesta por alumnos con características más o menos homogéneas, es un proyecto irrealizable además de no contribuir en absoluto a alcanzar los fines educativos de aprendizaje y desarrollo. De hecho, muchos problemas de aprendizaje responden a esta arcaica imposición de un sistema igual para todos, sin tener en cuenta las diferencias individuales.

Por fortuna, la actual política educativa apuesta por la inclusión escolar, algo que ha generado un considerable aumento de alumnos con diversas necesidades educativas en las aulas ordinarias, entre las cuales encontramos el TEA. Esto suscita una nueva realidad. Una realidad que, como todo cambio, provoca un cataclismo y se percibe como un reto entre muchos profesionales de la educación.

En esta nueva realidad, la necesidad de flexibilidad se impone más que nunca. Flexibilidad de horarios, de espacios, de agrupamientos, en definitiva, de mentes. Y en consonancia, las metodologías han de ajustarse a esta nueva situación.

La metodología TEACCH, de la que ya hemos hablado en otras ocasiones, ha demostrado ajustarse a esta necesidad en diversos espacios, aulas y centros, ya sean estos ordinarios o específicos. Y esto se debe, en buena parte, a que una de sus principales características es precisamente la gran flexibilidad que brinda.

Bajo esta metodología puede configurarse prácticamente cualquier espacio, desde un rincón concreto de un aula, a un centro entero. En esta ocasión queremos ejemplificar, de forma concreta, la forma de configurar un rincón TEACCH que podría ubicarse tanto en un aula ordinaria como especifica.

Nuestro rincón no necesita más que una estantería como mobiliario, pudiéndose incorporar un pupitre opcionalmente. Además contendrá los siguientes elementos materiales:

Comunicador de aula: crearemos una libreta de anillas para comunicarnos. En cada página se incluyen pictogramas o fotografías referentes a una misma temática, de modo que los conceptos quedan ordenados (por ejemplo, una página para emociones, otra para necesidades como frio, hambre, sed…etc). Este comunicador se cuelga en algún lugar del rincón, de modo que quede a la vista. La libreta comunicadora irá ampliándose a medida que trabajamos conceptos.

Cronograma diario: consiste en una secuencia temporal con la cadena de actividades diaria, rutinas etc, Podrá ser más o menos compleja o global, o más pormenorizada dependiendo del nivel de desarrollo de nuestros alumnos. La crearemos a partir de cartulina plastificada, pictogramas y velcro.

Secuencia de la tarea: consiste en un tablero de pictogramas dedicado a la secuencia de tareas que vamos a realizar. Esta secuencia cambiará según necesitemos.

Sistema de bandejas: Acompañando la secuencia de tareas, dispondremos dos bandejas, cajas o cestas, cada una con un pictograma de “empezar” y “acabar”. En la primera se colocan los materiales necesarios para la tarea a realizar, y en la segunda el niño podrá dejar la tarea ya realizada. Podemos trabajar de arriba a abajo y/o de izquierda a derecha, como cuando leemos. La idea es que estén suficientemente separadas. En el caso de utilizar pupitre, puede ser una buena idea colocar cada bandeja a un lado de la mesa.

La forma de trabajo básicamente consiste en, antes de comenzar una tarea, repasar con el niño la secuencia de la tarea a realizar. El niño tomará del cronograma el primer pictograma de la tarea a realizar y lo pegará en la primera bandeja de “empezar”, entonces realiza la actividad, y una vez acabe pasa el pictograma a la bandeja de “terminar”, así sucesivamente hasta terminar la secuencia programada.

Esta secuencia que presentamos es solo una pauta, y puede y debe modificarse de infinitas maneras, en función de nuestros alumnos y sus preferencias a la hora de trabajar y aprender. Por ejemplo, puede dejar la tarea acabada en la bandeja “terminar”, o entregarla al profesor/a. Puede trabajar en este mismo rincón, o regresar a su mesa habitual.

Como vemos, es un espacio altamente funcional y que el alumno TEA podrá utilizar tanto para comunicarse como para trabajar en el aula, generando de esta forma mayor confianza y estructura en su rutina diaria, y alcanzando mayores niveles de eficiencia en su trabajo. De esta forma, contribuiremos a su desarrollo y a su aprendizaje.

En el siguiente enlace encontramos material ya listo para imprimir y utilizar.
Los pictogramas necesarios los podemos encontrar en el Portal Aragonés de la Comunicación Aumentativa y Alternativa, además encontramos materiales y software que nos facilitan enormemente el trabajo.

Fuentes:
Mesibov, G. & Howley, M. (2010). El acceso al Currículo para alumnos con Trastornos del Espectro del Autismo: Uso del Programa TEACCH para favorecer la inclusión. Ávila: Autismo Ávila.

Reeve, C. y Kabot, S. (2012). Building Independence: How to Create and Use Structured Work Systems. Kansas: APC Publishing.
https://teacch.com/

https://www.fundacionquerer.org

Imágenes tomadas de http://recursosdeaudicionylenguaje.blogspot.com