En el anterior artículo hablábamos de la frecuente comorbilidad entre trastornos de ansiedad y TEA, y de la importancia de saber anticipar situaciones ansiógenas, difíciles y confusas para estas personas, a fin de poder evitarlas.  En el presente artículo hablaremos de las llamadas historias sociales, una herramienta sencilla y altamente eficaz con la que podemos atajar estos momentos de angustia y eliminar conductas disruptivas en estos niños, ampliamente utilizada en contextos escolares por maestros especialistas en pedagogía terapéutica, aulas específicas y centros específicos de educación especial.

Pero, ¿qué es exactamente una historia social? Una historia social es una historia individualizada corta (20-150 palabras) que se utiliza al tratar con los Niños / adultos con TEA para aclarar situaciones difíciles o confusas. (Gray, 1997). En concreto, “una historia social se escribe para proporcionar información sobre lo que la gente en una situación dada, piensan o sienten. Representan una serie de experiencias donde se reflejan las señales sociales y su importancia, y el “guión”, de lo que deben o pueden  hacer y decir; en otras palabras, el Qué, Cuándo, Quién y por qué de las situaciones sociales “(Attwood, 2000).

Fomacion “Intervención en Dislexia”
Ponente: Juan Cruz Ripoll.
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La historia social puede redactarse a mano con figuras de palo y poco texto o imágenes con texto alrededor. Puede presentarse en forma de comic o de historia escrita, con fotografías, o simplemente a través de pictogramas, en función del nivel de maduración y habilidades de cada persona con TEA. Podemos utilizarlas para enseñar diversas habilidades sociales, y explicar secuencias tanto a nivel grupal como individual

Además, ya que los TEA son aprendices visuales, estas historias no solo son eficaces para calmar y aumentar el bienestar y la calidad de vida de estos niños, sino que también sirven para aprender valiosas habilidades adaptativas y de autonomía. Concretamente, sus beneficios son:

  • Ayudan en el déficit de Función Ejecutiva
  • Mejoran la comprensión de situaciones cotidianas
  • Nos sirven para que sepan explicar de forma comprensible sus vivencias
  • Mejoran la inflexibilidad
  • Mejoran el aprendizaje
  • Reducen las situaciones de ansiedad y estrés

Según Gray (1994), la eficacia de estas historias sociales se basa en 4 pilares:

  • Son visuales.
  • Extraen las señales sociales pertinentes y dan las instrucciones precisas a los niños.
  • Describen el comportamiento esperado.
  • Omiten las perturbaciones sociales para maximizar el aprendizaje.

 

A su presentación debe preceder un análisis de la situación que puede pertubar emocionalmente al niño, y planear como integrar la historia social en la vida cotidiana. Hay que tener en cuenta que es una técnica que debe formar parte de un plan de actuación y un conjunto de medidas. Esto es, por sí sola es escasamente eficaz.

El momento de la presentación debe ser de concentración y calma, esto quiere decir que no vale de nada presentarla cuando ya ha comenzado la crisis de comportamiento. Algunas de estas historias sociales se necesitan varias veces durante el día, otras sólo se utilizan sólo una vez, para explicar un cambio en la rutina del niño, o para explicar algo concreto, o para apoyar un aprendizaje.

 

Es importante comprobar la comprensión de la historia social. Designe un lugar para guardar o colocar la historia social, que sea accesible al niño para que pueda revisarla en todo momento. Esto le dará seguridad, y en su evolución cada vez necesitará revisarla menos. Incluso, en situaciones de salidas escolares por ejemplo, podría llevarla el propio niño, si se considera adecuado.

Virginia Román, logopeda en Red Cenit Valencia, nos detalla que las frases deben estar escritas en primera persona para que él se vea reflejado en la historia. Para ello, debemos de tener en cuenta el uso de diferentes tipos de frases que van a ir dando sentido a la historia:

  • Frases descriptivas; en las que le damos la información sobre el tema o situación que vamos a tratar.
  • Frases directivas; en las que dirigimos sus actos.
  • Frases perspectivas; en las que explicamos lo que puede pasar o cómo se puede sentir él con los demás.
  • Frases de control; en las que hacemos una síntesis que le ayuda a recordar lo que tiene que hacer. Éstas deberían ir al final de la historia.

 

Es importante que las frases y significados sean claros, literales y positivos ya que un enunciado en negativo puede crearle dudas o impedir que entiendan el sentido de la frase.

Lo importante llegado este punto es la observación atenta del comportamiento del niño antes, durante y después de la intervención para determinar si nuestra elaboración de la historia social fue exitosa. No debemos olvidar que cada niño con TEA es diferente, y algunos preferirán las fotografías, otros los pictogramas, otros las historias escritas, e incluso otros preferirán objetos físicos. Es un proceso de ensayo y error, pero el final merece la pena, pues una vez encontrada la fórmula, se convertirá en una excelente herramienta de aprendizaje, una pieza clave que ayudará a nuestros alumnos a entender los comportamientos de los demás.

 

Para saber más:

https://elsonidodelahierbaelcrecer.blogspot.com

https://www.redcenit.com/historias-sociales-en-el-tea/